La figura de Aníbal Troilo, enlace entre el tango clásico y el movimiento de vanguardia, fue homenajeada en la Usina del Arte en un concierto protagonizado por Osvaldo Piro y su Orquesta a modo de apertura del tradicional "Tango Buenos Aires, Festival y Mundial", que se extenderá hasta el 23 de agosto.

"Troilo fue un caso excepcional en nuestra música y la expresión de una etapa maravillosa. Fue un compositor brillante que además se supo rodear de los mejores poetas, como Cátulo Castillo y Homero Manzi.

Fue también un director impecable y, como instrumentista, dejó una herencia con su fraseo, con su estilo, con su intuición. Todos somos, un poco, sus herederos", enfatizó el bandoneonista y compositor.

En la apertura del festival porteño, en el barrio de La Boca, Piro interpretó obras propias y otras de Troilo, tocadas con el bandoneón doble A que le legó el propio "Pichuco".